...peliandome con el mundo para escaparme que se yo de que,
mi
inconciente: mal,
mi
super-yo: calló al piso por estar tan alto,
mi
ello: a la espera de tus besos,
y mi
yo que
se sigue preguntando donde está la salida de emergencia.
Freud se pondría a llorar.
Nietzche me abrazaría.
( Esos telones que te esconden...
y yo, haciendo agujeritos para poder espiarte sin que te des cuenta admitiendo
que me sale pésimo ese personaje.)
Llendo y viniendo según los nubarrones mentales.
¿Qué es todo ésto Catalina?
¿A dónde queremos llegar?
Cuatro salidas posible y una coincidencia.
Me acuerdo que después llovió.
Me acuerdo.
¿Por qué me bajás la mirada?
¿Y éste insomnio?
envolvelo Catalina, te lo regalo con signos de pregunta y sin instrucciones de uso.
(Que mañana no sea ayer de una vez por todas,
ni una excusa para no aceptar la ausencia presente.)
Jurámelo.
Y que las guitarras disparen acordes directos al alma.
Despues? vemos...